¿Qué ocurre cuando las heridas del pasado vuelven a abrirse y el único camino posible es regresar al origen? Esa es la profunda pregunta que atraviesa El llamado de la isla, la nueva novela de la escritora y artista visual Verónica Merino, una obra que invita a reflexionar sobre la identidad, la pérdida, la resiliencia y la necesidad de reencontrarnos con quienes realmente somos.

La historia sigue a Ema Eukari, una psicóloga rapanui que ha construido su vida en el continente, aprendiendo a enfrentar la soledad y las dificultades de la vida adulta. Sin embargo, una antigua herida emocional vuelve a manifestarse, obligándola a emprender un viaje de regreso a Rapa Nui, un lugar cargado de recuerdos, simbolismos y respuestas que podrían cambiar su manera de entender el pasado y reconstruir su presente.
Nacida en Santiago y residente actualmente en Requínoa, región de O’Higgins, Verónica Merino ha desarrollado una extensa trayectoria en el mundo del arte. Educadora de párvulos y artista visual, lleva más de veinticinco años realizando exposiciones y talleres de pintura para niños y adultos, espacios donde el arte y las emociones se entrelazan profundamente.
Fue precisamente a partir de estas experiencias y del contacto con las historias personales de sus alumnos que comenzó a gestarse esta novela.
«Hace años descubrí el poder de las historias que surgen a través de las imágenes. En mis talleres aparecían relatos de pérdidas, dolores y procesos de resiliencia que me hicieron reflexionar sobre la capacidad humana de reconstruirse», comenta la autora.
Tras la publicación de su primer libro, El invierno quedó atrás, una obra autobiográfica, Merino encontró en la escritura un nuevo espacio de creación y exploración emocional. Así nació El llamado de la isla, una novela que poco a poco fue encontrando su propio rumbo.
Uno de los grandes desafíos del proceso creativo fue precisamente hallar el tono y la profundidad que la historia requería. La autora señala que el descubrimiento de Rapa Nui y su riqueza cultural fue fundamental para darle sentido a la obra.
«Al conocer la isla y descubrir su mitología, su energía y todo lo que representa, entendí que ese era el escenario perfecto para la historia de Ema. Rapa Nui tiene algo profundamente mágico, un llamado permanente hacia nuestras raíces y nuestra esencia», explica.
La novela combina elementos psicológicos con una narrativa cercana y emotiva, permitiendo que los lectores conecten fácilmente con la protagonista y sus conflictos internos. A través de la experiencia de Ema, la autora aborda temas universales como el duelo, los miedos, las pérdidas y la búsqueda de herramientas emocionales para seguir adelante.
Más allá de ser una historia de ficción, El llamado de la isla se convierte en una invitación a mirar hacia nuestro propio interior, a reconocer las heridas que permanecen abiertas y a comprender que, muchas veces, la sanación implica volver a nuestros orígenes.
La riqueza cultural y espiritual de Rapa Nui ocupa además un lugar central en la novela. Su mitología, paisajes y tradiciones no solo funcionan como escenario, sino también como un personaje más dentro de la historia, aportando profundidad, simbolismo y una atmósfera cargada de misticismo.
«Es una novela de vida, de angustias, de miedos, pero también de reconstrucción y esperanza. Creo que los lectores querrán acompañar a Ema en este viaje y descubrir junto a ella el verdadero significado de volver al origen», señala la autora.
Con una narrativa íntima, sensible y profundamente humana, El llamado de la isla se presenta como una obra que conmueve y que invita a detenerse en medio de la vorágine cotidiana para escuchar aquello que muchas veces dejamos en silencio: nuestra propia voz interior.
Porque, tal como plantea esta novela, todos habitamos una isla rodeada de emociones, recuerdos y sueños. Y, en algún momento de la vida, todos sentimos el llamado de regresar a ella.



Un comentario
Felicito a Trayecto por apoyar a los escritores que publica, porque muchas editoriales no hacen ese trabajo. Para un escritor, hacer la obra es un proceso potente, pero muchas veces no tenemos las herramientas de la difusión y la venta. Orgulloso en haber guiado a Verónica a través de mis talleres de Escritura Creativa.