Tras el impacto de El diablo anda suelto en Pijuilco, el autor regresa con una colección de 33 cuentos donde el deseo, el crimen, la ironía y los conflictos ocultos de la sociedad chilena se revelan en historias breves con finales inesperados.

El autor, nieto de inmigrantes palestinos, creció en Recoleta y estudió Construcción Civil en la Pontificia Universidad Católica, además de realizar dos magísteres en la Universidad de Chile y la Universidad Adolfo Ibáñez. Actualmente se dedica al desarrollo de proyectos inmobiliarios, mientras mantiene una estrecha relación con los libros, la escritura, asistiendo a los talleres literarios de Ana María Güirales y Rafael Gumucio. La literatura es su pasión y una necesidad en su vida: “porque si no lo hiciera me volvería loco”.
En Sin Disfraz, el erotismo y el deseo conviven con la traición, el crimen, el abuso de poder y lo fantástico. Las historias recorren desde amantes clandestinos en el desierto hasta los enigmas policiales que enfrenta el detective Gastón Russo, construyendo un universo donde los personajes son despojados de las apariencias para mostrar sus contradicciones, culpas y secretos.
El origen del libro está vinculado a una misteriosa fiesta que inspiró el cuento que terminó convirtiéndose en el eje de la obra. A partir de allí, la canción Sin disfraz, de Virus, terminó dando nombre a una colección cuyo propósito es precisamente “desvestir” a sus personajes. “Me gusta exponer el abuso, desenmascarar a los infieles, destapar el erotismo, revelar la decadencia de la sociedad y visibilizar el ocaso de la vida”, explica Blau.
Con influencias de autores como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Roberto Bolaño, Raymond Carver, Samanta Schweblin y Roberto Ampuero, el escritor apuesta por relatos breves, intensos y cinematográficos, donde cada palabra contribuye a construir ambientes y personajes y donde los finales buscan sorprender al lector.
Pero Sin Disfraz también pretende incomodar. Crímenes de odio, femicidios, abuso de poder y otras formas de violencia aparecen como parte de una mirada crítica sobre una sociedad que, según el autor, intenta mostrarse moderna y exitosa mientras mantiene bajo la superficie fantasmas y conflictos sin resolver.
“Quise provocar a los lectores con temas controversiales”, señala Blau, quien busca que sus historias no solo entretengan, sino que también abran espacios para la reflexión.
Con una narrativa marcada por la ironía y una mirada desencantada de la realidad, Sin Disfraz propone finalmente una pregunta incómoda: ¿qué queda cuando desaparecen las máscaras? Isa Blau responde a través de 33 cuentos donde nadie parece estar completamente libre de ellas.


