La autora convierte historias nacidas en conversaciones con sus hijos en una colección de cuentos que invita a niños y adultos a hablar sobre las emociones, los vínculos y los desafíos de crecer.

Hay historias que nacen de la imaginación y otras que primero ocurren en la vida. El mundo con mirada de niño, de María Varandagno, nació de estas últimas: de las conversaciones que una madre sostuvo con sus hijos para ayudarlos a comprender sus miedos, cambios, inseguridades y aprendizajes, y que con el tiempo se transformaron en cuentos.
La autora, nacida en Lima y radicada en Chile desde hace muchos años, desarrolló su trayectoria profesional en áreas como los seguros, la salud, la innovación y la creación de productos y servicios. La escritura, sin embargo, siempre estuvo presente en su vida como una forma natural de explicar aquello que a veces resulta difícil poner en palabras. Así surgió originalmente este proyecto, pensado como un regalo para sus hijos, hasta convertirse en una obra que busca acompañar a muchas otras familias.
A través de siete relatos, El mundo con mirada de niño aborda temas como el amor propio, los miedos, los cambios, la gratitud, los vínculos, el valor del trabajo y el verdadero significado del éxito. En lugar de entregar moralejas o respuestas definitivas, María Varandagno utiliza historias, metáforas y personajes para abrir conversaciones sobre aquello que los niños sienten y que muchas veces no saben cómo expresar.
“No quería escribir cuentos que les dijeran a los niños qué debían sentir, cómo debían comportarse o cuál era la moraleja correcta. Quería abrir conversaciones”, explica la autora.
El libro está pensado para ser leído en compañía, porque para Varandagno el verdadero cuento muchas veces comienza después de cerrar sus páginas: cuando un niño hace una pregunta y un adulto se detiene a escucharlo. Las ilustraciones, además, forman parte esencial de este lenguaje, incorporando colores, naturaleza y distintos símbolos que enriquecen cada historia y permiten descubrir nuevas lecturas.
Con una mirada cálida y profundamente humana, El mundo con mirada de niño invita a niños, familias y educadores a detenerse, escuchar y mirar la vida desde la sensibilidad infantil.
“Quisiera que cada cuento dejara algo abierto”, señala la autora. “Una pregunta. Un recuerdo. Una conversación. Un abrazo.”


