Una comedia ilustrada donde dos gatas viajan se enfrenta a lo cotidiano y nos enseñan que el drama también puede contarse con humor.
Soy Andrea Rojas, ingeniera en analítica de datos en una empresa de telecomunicaciones, pero también creadora de la cuenta @sakurakittens desde 2019 y, ahora, autora de Crónicas de una Michi. Nací y crecí en Antofagasta, en el norte de Chile, y este proyecto reúne dos mundos que me acompañan desde siempre: la imaginación y el amor por los gatos.
El libro nació de un deseo: sacar a Sakura y Kiara de los sets y formatos breves de las redes sociales para darles un universo más amplio. Sentía que era momento de regalarles conflictos, giros y desenlaces más elaborados, llevarlas a nuevos lugares y rodearlas de personajes frescos. Así se armó una historia que, aunque sigue enraizada en el humor felino, adquiere un aire de aventura y cercanía.
Más que autores en particular, mis influencias vienen de los formatos y los tonos: me atrae la fuerza de una voz protagónica, la comedia de situación y los capítulos cortos con ritmo y un remate claro. Encontrar la manera de trasladar esa dinámica al papel fue un desafío. Lo más complejo fue equilibrar la voz ya reconocible de Sakura y Kiara, que la comunidad en redes identifica de inmediato, con una escritura lo bastante abierta como para atrapar también a lectores nuevos. Afinar el tono y mantener el ritmo en la prosa fue un ejercicio constante de revisión.
El enfoque del libro es el de una comedia de viaje por América Latina y España, con Sakura desplegando todo su dramatismo y Kiara contrapesando con ternura. En el camino se suman guiños culturales, escenarios reconocibles y capítulos que se pueden leer de a poco, pensados para conectar con una comunidad internacional sin perder el
humor que caracteriza a estas dos protagonistas.
Crónicas de una Michi es especial porque combina la ironía y el sarcasmo de Sakura con la dulzura de Kiara, creando un contraste entrañable. Su viaje está lleno de referencias culturales y personajes inesperados, y se completa con frases icónicas que invitan tanto a la lectura en familia como a la complicidad de quienes disfrutan de la vida “catlover”.
Más allá del humor, el libro nos recuerda que el drama cotidiano también puede ser contado con risa, y que la compañía de nuestras mascotas transforma lo simple en memorable. Con capítulos breves y claros, es ideal para leer incluso cuando el tiempo escasea.
Crónicas de una Michi no solo es un homenaje a Sakura y Kiara, sino también a esa comunidad que desde hace años acompaña sus historias en redes. Es, al mismo tiempo, una puerta abierta para cualquier lector que quiera descubrir que detrás de un maullido puede haber toda una aventura.

